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Leseverstehen – Test 1

C1 Fortgeschritten LeseverstehenSpanisch

Dieser Spanischtest zum Leseverstehen auf Niveau C1 umfasst drei Originaltexte aus unterschiedlichen Textsorten: einen Meinungsartikel, einen formellen Brief und eine kurze literarische Erzählung. Die 20 Multiple-Choice-Fragen prüfen globales und detailliertes Verstehen, das Erschließen impliziter Aussagen, die Haltung des Verfassers sowie Wortschatz im Kontext. Der Test eignet sich für fortgeschrittene Lernende, die sich auf C1-Prüfungen vorbereiten, und für Lehrkräfte, die eine fertige Leseverstehensaufgabe suchen.

Fragen
20
Zeit
45 Min.
PDF
6 Seiten
Lösungen
Enthalten
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Teil 1: Meinungsartikel

Lies den Meinungsartikel und beantworte die Fragen 1–7.

En defensa del aburrimiento

Hubo un tiempo, no tan lejano, en que esperar formaba parte de la vida. Se esperaba el autobús, el turno en la consulta del médico o la llegada de una carta, y en esos intervalos vacíos la mente, a falta de otra cosa, se ponía a divagar. Hoy esos huecos prácticamente han desaparecido: basta un segundo de inactividad para que la mano busque el teléfono y lo llene de noticias, mensajes o vídeos que olvidaremos en cuanto los hayamos visto.

A primera vista, podría parecer una ganancia. ¿Quién echa de menos los minutos muertos en una sala de espera? Sin embargo, cada vez más psicólogos y educadores advierten de que, al eliminar el aburrimiento, quizá estemos renunciando a algo más valioso de lo que creíamos. Diversos estudios sugieren que los estados de baja estimulación favorecen la llamada «red neuronal por defecto», un conjunto de regiones cerebrales que se activa precisamente cuando no estamos concentrados en una tarea concreta. Es entonces cuando la memoria reorganiza experiencias, cuando surgen asociaciones inesperadas y, en ocasiones, cuando se nos ocurren las ideas que llevábamos semanas persiguiendo en vano.

No se trata, conviene aclararlo, de idealizar el tedio. Nadie defiende que un trabajo repetitivo y sin sentido sea fuente de creatividad, ni que los niños deban pasar tardes enteras mirando la pared. El aburrimiento al que me refiero es otro: el de la tarde de domingo sin planes, el del trayecto en tren sin auriculares, ese malestar leve que, si no se apresura uno a sofocarlo, acaba transformándose en curiosidad. Es una incomodidad productiva y, como tantas cosas valiosas, exige cierta tolerancia a la frustración.

Ahí reside, precisamente, el problema. Nos hemos acostumbrado a que cualquier molestia tenga un remedio inmediato, y el aburrimiento se ha convertido en una especie de fallo del sistema que hay que corregir cuanto antes. Muchos padres reconocen que les cuesta ver a sus hijos sin hacer nada; muchos adultos, si son sinceros, admitirán que tampoco soportan ya diez minutos a solas con sus pensamientos.

¿Significa esto que debamos desconectarnos por completo? No necesariamente. Las soluciones radicales suelen durar poco. Bastaría, tal vez, con recuperar pequeñas parcelas de vacío: dejar el móvil en otra habitación durante la comida, caminar sin un destino fijo, permitir que un niño se queje de que no tiene nada que hacer sin correr a ofrecerle una pantalla. Lo que suceda después no está garantizado. Pero es en ese margen incierto donde, durante siglos, la gente inventó juegos, escribió poemas o simplemente aprendió a conocerse.

Quizá el mayor lujo de nuestra época no sea la velocidad ni la abundancia de estímulos, sino algo mucho más modesto: el derecho a aburrirse un rato.

  1. ¿Cuál es la idea principal del artículo?

  2. Según el texto, la «red neuronal por defecto» se activa cuando...

  3. En el tercer párrafo, el autor...

  4. En la frase «si no se apresura uno a sofocarlo», el verbo «sofocarlo» significa...

  5. La expresión «en vano» (segundo párrafo) equivale a...

  6. ¿Por qué el autor no recomienda desconectarse por completo?

  7. ¿Qué se deduce de la última frase del texto?

Teil 2: Formeller Brief

Lies den Brief einer Anwohnervereinigung an die Stadtverwaltung und beantworte die Fragen 8–14.

Asunto: Observaciones sobre el proyecto de reforma de la Biblioteca Municipal

Estimada señora Ortega:

Nos dirigimos a usted en nombre de la Asociación Vecinal Las Acacias para trasladarle nuestras observaciones sobre el proyecto de reforma de la Biblioteca Municipal del barrio, presentado en la reunión informativa del pasado 14 de marzo.

En primer lugar, queremos dejar constancia de que valoramos muy positivamente la decisión de invertir en un edificio que, tras más de treinta años de uso, presentaba deficiencias evidentes. La mejora de la accesibilidad, la renovación de la instalación eléctrica y la ampliación de la sala infantil responden a demandas que esta asociación lleva años planteando, y nos alegra comprobar que, por fin, han sido atendidas.

No obstante, hay aspectos del proyecto que nos preocupan seriamente. El más relevante es la supresión de la sala de estudio, cuyo espacio se destinaría a oficinas administrativas. Aunque en la reunión se argumentó que su ocupación media es baja, los datos ofrecidos corresponden a los meses de verano y no reflejan la realidad del curso académico, cuando la sala se llena a diario de estudiantes que, en muchos casos, no disponen en casa de un lugar tranquilo para trabajar. Prescindir de ella supondría, en la práctica, dejar sin alternativa a quienes más la necesitan.

Nos inquieta asimismo la propuesta de suprimir la apertura de los sábados mientras duren las obras, previstas para un periodo de dieciocho meses. Entendemos que la reforma obligue a introducir cambios, pero una medida tan prolongada, sin un servicio provisional, afectaría especialmente a las familias y a las personas mayores, que son los principales usuarios del fin de semana.

Por todo ello, nos permitimos sugerir las siguientes medidas:

– Mantener la sala de estudio, aunque sea con un aforo reducido, o habilitar un espacio equivalente en el centro cívico cercano.

– Organizar un servicio de préstamo temporal los sábados, por ejemplo en el local que la asociación pone a disposición del Ayuntamiento de forma gratuita.

– Realizar un recuento de usuarios entre octubre y mayo antes de tomar una decisión definitiva sobre la distribución de los espacios.

Por último, quisiéramos señalar que buena parte del vecindario se enteró del proyecto cuando este ya estaba prácticamente cerrado. Sin ánimo de polemizar, creemos que una consulta previa habría permitido evitar muchas de las objeciones que ahora planteamos y habría reforzado la confianza de los vecinos en el proceso.

Quedamos a su disposición para concertar una reunión en la fecha que mejor le convenga y le agradecemos de antemano la atención prestada.

Atentamente,

Marina Echeverría Sáez

Secretaria de la Asociación Vecinal Las Acacias

  1. ¿Cuál es el propósito principal de la carta?

  2. ¿Qué opina la asociación sobre las mejoras técnicas del edificio?

  3. ¿Por qué la asociación cuestiona los datos sobre la sala de estudio?

  4. En la frase «Prescindir de ella supondría...», ¿qué significa «prescindir de» en este contexto?

  5. ¿Cuál de las siguientes medidas NO propone la asociación?

  6. Con la expresión «Sin ánimo de polemizar», la autora de la carta pretende...

  7. ¿Qué se puede inferir sobre el proceso de información del proyecto?

Teil 3: Erzählung

Lies die Geschichte und beantworte die Fragen 15–20.

La casa de la calle del Pozo

Lucía llegó al pueblo un martes de noviembre, con la intención de quedarse lo justo para firmar los papeles de la venta y vaciar la casa. Llevaba casi veinte años sin volver. Desde la muerte de su abuela, la vivienda había permanecido cerrada, y el agente inmobiliario, un joven amable que hablaba demasiado deprisa, le había asegurado por teléfono que no tendría que preocuparse por nada: «Se la quitan de las manos, ya verá».

La llave giró con dificultad, como si la cerradura se resistiera a reconocerla. Dentro olía a humedad y a algo más difícil de nombrar, una mezcla de cera, leña y tiempo detenido. Los muebles seguían en su sitio, cubiertos con sábanas que alguien, probablemente la vecina, Amparo, había colocado con un cuidado casi ceremonial.

Durante la primera mañana trabajó con método: lo que se tiraba, lo que se donaba, lo que quizá valiera algo. Se había prometido no detenerse en los recuerdos. Sin embargo, al abrir el último cajón de la cómoda encontró una caja de lata llena de cartas atadas con un cordel. Todas iban dirigidas a ella. Todas tenían el sello sin matasellar.

Se sentó en el suelo, todavía con el abrigo puesto. Las fechas abarcaban casi diez años, desde poco después de que su madre y ella se marcharan a la ciudad. Su abuela le contaba en ellas cosas mínimas (que había nevado, que el almendro había dado más fruto que nunca, que el perro de Amparo había tenido cachorros) y, de vez en cuando, frases que Lucía tuvo que leer dos veces: «No sé si tu madre querrá que te las mande. Las guardo por si algún día vienes a buscarlas».

Lucía recordaba vagamente las discusiones, los silencios en la mesa, el viaje en autobús con las maletas atadas. Nunca había sabido muy bien qué ocurrió; con los años, había llegado a la cómoda conclusión de que la abuela, simplemente, se había olvidado de ella.

Por la tarde, Amparo llamó a la puerta con un plato de rosquillas y la expresión de quien sabe exactamente lo que el otro acaba de descubrir. No preguntó nada. Se limitó a contar que la abuela iba cada domingo hasta la oficina de correos, se quedaba un rato delante del buzón y volvía a casa con la carta en el bolso.

Esa noche, Lucía llamó al agente inmobiliario. Le dijo que necesitaba unos días más, que había encontrado cosas que no esperaba. Él respondió que no había prisa, aunque su tono indicaba lo contrario. Después colgó, encendió la chimenea por primera vez en veinte años y empezó a leer las cartas desde el principio, en orden, como si alguien se las fuera entregando una a una.

  1. ¿Con qué intención llega Lucía al pueblo?

  2. Cuando el agente dice «Se la quitan de las manos», quiere decir que...

  3. ¿Qué tienen de especial las cartas que encuentra Lucía?

  4. En la frase «había llegado a la cómoda conclusión», el adjetivo «cómoda» sugiere que esa conclusión...

  5. ¿Qué se deduce de la visita de Amparo?

  6. ¿Qué sugiere el final del relato?

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Über diesen Test

Dieser Spanischtest zum Leseverstehen auf Niveau C1 umfasst drei Originaltexte aus unterschiedlichen Textsorten: einen Meinungsartikel, einen formellen Brief und eine kurze literarische Erzählung. Die 20 Multiple-Choice-Fragen prüfen globales und detailliertes Verstehen, das Erschließen impliziter Aussagen, die Haltung des Verfassers sowie Wortschatz im Kontext. Der Test eignet sich für fortgeschrittene Lernende, die sich auf C1-Prüfungen vorbereiten, und für Lehrkräfte, die eine fertige Leseverstehensaufgabe suchen.

Themen

LeseverstehenMeinungsartikelFormeller BriefLiterarische ErzählungImplizite Aussagen erschließenWortschatz im KontextHaltung des Verfassers

So nutzen Sie diesen Test

  1. Laden Sie das PDF herunter und drucken Sie es aus – oder machen Sie den Test unten online.
  2. Beantworten Sie alle Fragen ohne Wörterbuch und ohne Zeitdruck.
  3. Prüfen Sie Ihre Antworten und notieren Sie, was Sie wiederholen sollten.

Hinweise für Lehrkräfte

Der Test lässt sich als Prüfungssimulation mit Zeitvorgabe oder als Leseübung im Unterricht einsetzen, etwa mit einem Teil pro Stunde. Viele Fragen verlangen, dass die Lernenden implizite Bedeutungen, abschwächende Formulierungen („sin ánimo de polemizar“) und idiomatische Wendungen („se la quitan de las manos“) verstehen, statt nur Wörter abzugleichen. Die Distraktoren greifen häufig Wörter aus dem Text auf oder übertreiben die Position des Verfassers – lassen Sie die Lernenden daher jede Antwort mit einer Textstelle begründen. Als Anschlussaufgabe können die Lernenden eine Antwort auf den formellen Brief verfassen oder die Geschichte weiterschreiben.